¿Pero tú estás con ellos?

Para diferente, Ronaldo.

Todo un caso. Nunca dejó de disfrutar en el campo. Si no le apetecía correr, no corría. Si le apetecía marcar tres goles, marcaba tres goles. Una cosa impresionante. Cuando me fui del Madrid al Depor jugué contra ellos después de Navidades. Era el año de Capello que luego ganaron la Liga. Perdían contra nosotros 1-0 y sale Ronaldo al campo. Entonces coge la posición, me acerco a marcarle y me mira alucinado: «¿Pero tú estás con ellos?». «Sí, sí. Aquí juego». El tío llegaba al campo y preguntaba: «¿Contra quién jugamos hoy?». Su mundo era el juego, el balón. Entraba, la pedía y él se encargaba. No he visto a nadie que definiese así. Era imparable.