Escrito el 8.01.12 a las 12:14
-Quien anda pachucho es Isaac.
Me lo decía hace un par de meses un compañero de viaje en carretera paralela: Gonzalo Adrio. El abogado pontevedrés se rumiaba el final de Díaz Pardo mientras por su piso de Rosalía de Castro, esa vivienda que contiene en sus archivos buena parte de la historia del socialismo y republicanismo gallego, andaba buscando fotos aquí y allá de los tiempos estériles, cuando de los aledaños de la República brotó, como una enredadera salvaje, la locura del fascismo. «Le hicieron una buena jugada, y él no lo merecía”, musitó Adrio cerrando la puerta al visitante, y quién sabe si rumiando después, ya para sus adentros, las cosas del siglo que les tocó vivir a él y a tantos como él, incluso los que no lo pudieron vivir. Murió Díaz Pardo esta semana y, en el entierro, Avelino Pousa Antelo, de 97 años, se preguntaba quién iba a cuidar de él. De Pousa Antelo, se entiende.
La cuesta interminable, en Diario de Pontevedra