Más razón que un santo

Mi abuela es un termómetro de populismo. Pasa el día viendo la tele, y cuando sale alguien gritando se gira hacia mí y dice: “Máis razón cun santo”. Por mi abuela he aprendido a sospechar automáticamente de la gente que tiene más razón que un santo. No nació todavía la abuela que se haya girado entre aspavientos diciendo: “Máis razón que Voltaire”.

Más razón que un santo, en El País