Entrevista con Salinger
Escrito el 16.02.12 a las 0:10
Es curioso que en la rueda de prensa que siguió a su encuentro con el presidente del Gobierno al jefe del PSOE no se le preguntase cómo está Rajoy, cómo lo vio y a qué dedica el tiempo libre.
Es curioso que en la rueda de prensa que siguió a su encuentro con el presidente del Gobierno al jefe del PSOE no se le preguntase cómo está Rajoy, cómo lo vio y a qué dedica el tiempo libre.
Tenía una belleza estricta y fundamental, por eso cuando no era más que una gacelilla asustada la depositaron en el París de Gainsbourg, que era el París de la pos Belle Époque, y el propio Gainsbourg se acercó a ella borracho de caerse para atrás en un programa de televisión para decirle que se la quería “follar”.
Puede haber algo peor que no saber distinguir la verdad de la mentira: distinguirlas. A mí me han enseñado a pasar de largo silbando cuando se forma la marabunta no para evitar que te caiga una hostia, porque siempre cae, sino porque a ciertas edades un hombre sólo debe abrir la boca para hablar de fútbol y de mujeres. Pero luego está la mentira, que retrata a quien la dice y aún más a quien no la denuncia. Eso todavía consigue hacerme parar en plena calle; cada vez más convencido de que no vale de nada, y sin embargo con obstinación estúpida.
Cuando Florentino Pérez anunció que quería recuperar la presidencia del Madrid ocurrió un hecho exuberante: los periodistas rompieron a aplaudir. Se llegó al punto de que un corresponsal colombiano corrió a abrazarlo.
Aplausos para Contador, en Elmundo.es
Cuando estábamos dando cuenta de unas habas con chorizo, panceta y morcilla, sonó el teléfono y Manolo desapareció de la cocina.
-Hai que inseminar unha vaca, ¿alguén me acompaña?
Una periodista contó esta semana que una agencia de comunicación había adjuntado a su medio una nota de prensa estimando, según cálculos matemáticos, que la historia daba “para una columna o dos”.
Cuatro consumó ayer un hito en España: colocar un reality que amenace a la Novena Sinfonía de los realitys, que fue Confianza Ciega.
Yo dejé de jugar al tenis porque me sentaba mal ganar, incluso físicamente. Cuando tenía a alguien mejor contra las cuerdas, o a uno cuya familia agonizaba en la grada, pasaba unos problemas terribles de conciencia y terminaba dispersándome.
No sé a estas horas si el Madrid sigue en crisis o no, despojado su técnico de poder y tirado a las duchas vestido mientras un clan -los chicos de las esquinas de Baltimore, mismamente- decide la táctica, pero el Barça sufrió más que el Alcorcón, y eso siempre pone a un equipo en perspectiva. No habrá paz, sin embargo, para los malvados: es más fácil que un periodista perdone un trivote que un laconismo.
Rajoy ha ido estos días a Portugal a presentarse ante Passos Coelho como esas vecinas nuevas de Connecticut que llaman al timbre con galletas recién hechas.
© 2004–2009. todo el contenido de este blog está sindicado bajo una licencia creative commons.
feed rss. blog empujado por wordpress y montado por juan andrés milleiro.