20N
Escrito el 1.08.11 a las 7:00
Si en una casa de apuestas se hubiera podido apostar por la fecha de las elecciones, el 20N no habría dado dinero. Zapatero ha gobernado adjetivando, amontonando metáforas una detrás de otra, haciendo de cada gesto un aniversario, gustándose sin sentido, como aquel Onésimo que se regateaba a sí mismo bajo el aplauso de cuatro peluqueras. Entre la acción y la retórica, entre el verbo y el bodegón, Zapatero ha elegido lo último, tratando de convertir cada sonrisa en Historia y poniéndolo todo perdido de símbolos. No nos ha enterrado llevando el rumbo del Gobierno como aquella Xunta con el Prestige, paseándolo de arriba a abajo soltando fuel para que ningún gallego se privase del espectáculo, que también, sino entre fotografías: la primera vez que pasó esto, la primera vez que pasó lo otro. Eso ha degenerado en una política de chistera y paloma: a veces, cuando comparece ante la prensa, Zapatero siempre da la impresión de que está a punto de ponerse un guante blanco. De esta ocurrencia infinita que hemos padecido flipando en silencio ha salido finalmente un adiós sonado, convocando a la gente el 20N. Se supone que Zapatero ha querido limpiar la fecha, desbrozándola de nostálgicos, como diciéndonos que ahora ese día será el de la fiesta de la democracia, pero lo único que vamos a sacar en claro los españoles es que el 20N murió Franco y el PP volvió a gobernar España, así que ya ves tú.











