Urbi et Orbi

De repente por un ventanuco se asoma Julian Assange, imparte la bendición a los pueblos libres de América desde el Reino Unido, que es un matriarcado de mierda, y se vuelve a meter tras dejar a medias la señal de la cruz, o sea alzar el pulgar para luego, por vagancia o lo que sea, dejarlo en suspenso como si le fuera a caer un donuts -pinta tenía de aceptarlo-, pero entre los planes de Assange para evitar Londres no es tan importante dar un paso en falso como ponerse urgentemente a dieta, no vaya a entrar en territorio británico sin querer.

Urbi et Orbi, en El Mundo