Fortes en 24 horas
De regreso a Madrid tras un fin de semana en Pontevedra, Xabier Fortes enfiló el pasillo de su avión, clase turista, y encontró su asiento ocupado por el ministro de Fomento, José Blanco. El socialista, asediado por el ‘caso Campeón’, no hacía declaraciones. Un día antes lo había intentado yo sin éxito: “Ministro, podríamos…”. “Muy bien, muy bien”. De tanto evitar a los periodistas, Blanco acabó sentado en el asiento de uno de ellos. “Ministro, creo que está usted en mi sitio”, le dijo Fortes. “Eso no puede ser”. Los dos comprobaron los billetes: les habían vendido la misma plaza. Blanco hizo ademán de levantarse, pero Fortes lo interrumpió: “Me voy yo. Y sé que no es el momento, pero al final del vuelo me gustaría hablar con usted”. Blanco lo esperó en Barajas al final de la escalerilla.






Efectivamente, de lo poco decente que había en los prinicpales programas eran Fortes y Pastor. Todo sigue igual para los idiotas españoles: llegan unos y ponen a los suyos. La tve ya empieza a heder a Dávila aka Urdaci. A ver si con la crisis revienta esto, la palma el bobo y se va todo esto a tomar por el culo. Pandilla de hijos de puta.
Escrito el 5.08.12 a las 9:52