Odiadores
Claro que a Carod le importa un pimiento ser el más odiado de España. Los odios se cultivan en soledad y hacia los más queridos. Nadie abre el periódico y empieza a odiar a lo loco. Como mucho te puede parecer alguien un gilipollas. La Esteban es la segunda. ¿Qué ha hecho? ¿Ser zafia? ¿Decir potorro? ¿Poner a su hija a comer pollo a gritos? El pueblo debe de estar creyéndose que está votando para entrar en la RAE o en el All England Club. Debería mirarse más al espejo el pueblo. En las celebraciones del Mundial resultaba imposible no tirarse debajo de la cama cada vez que le ponían un micrófono delante a alguien: hubo uno que se puso a gruñir mientras saltaba y otro que hablaba en un español tan picapedrero que bien haría UPyD en preocuparse por ésos y no por los otros, a los que se les entiende mejor. Pero éste es el pueblo, en su inmensidad de pueblo, que luego llega a casa y se pone a odiar.






No se lee bien.Tienes las frases cortadas a la mitad
Escrito el 12.08.10 a las 16:25