Un cojo en el Tour
Pero se hizo famoso por los continuos trompazos que se daba -“su cuerpo tiene más cicatrices que todos los toreros de España”, dijo el diestro Cocherito- y, sobre todo, por sus fanfarronadas. El cronista Ángel Viribay cuenta cómo Vicente se presentó en la salida de una larga carrera en Bilbao anunciando a voz en grito que saldría sin avituallamiento para dar ventaja a sus rivales. Nadie sabía que unas horas antes sus amigos habían ocultado cazuelas de bacalao en diversos puntos del recorrido. El Cojo se escapó pronto, por el camino devoró a escondidas las tajadas de bacalao y llegó primero con muchos minutos de margen. Para completar el circo, entró en meta con un perro atado a su manillar.






Cuánto hijoputa hay con blog.
Escrito el 8.07.10 a las 12:35