La Copa del Mundo
A aquellos niños del 86 nos despertaron nuestros padres a primera hora para contarnos que Butragueño, en la ardiente tarde de Querétaro, había reventado la defensa de Dinamarca con cuatro goles. Nos recordamos sacándonos las legañas con una ilusión violenta y yendo a correr a las televisiones a ver aquel sueño con nuestros propios ojos.






A mí me tocó ver el regalo de Arconada a Armstrong en el Luis Casanova, y “lo de” Cardeñosa en Argentina
Inlcuso un mundial sin España.
Escrito el 13.07.10 a las 13:14