Mundial
Si España va a ganar el Mundial es porque por fin está llena de gente que juega con España porque no puede jugar con otra cosa: una selección, o sea, en la que es noticia que uno de sus capitanes grite viva España. Todo esto se intentó ya con un señor del PNV y prescribió la carrera a la Quinta madrileña, pero se le metió en medio Julio Salinas y lo echó todo a perder porque un vasco está bien, pero dos es excesivo. Sin embargo esta vez la cosa va en serio y se ha apostado directamente por el Barcelona al completo, lo cual es perfecto, porque España no es otra cosa que los catalanes, los vascos y los gallegos y luego el exilio bramando alrededor. Del Bosque, un exiliado inteligente, puso al mando a uno de Tarrasa y a otro de Tolosa, y alrededor de ellos el reloj independentista del Barça con Valdés a la vista para sacar a Casillas, último mesetario en activo, y de paso a Sergio Ramos, que con el himno levanta la mirada al cielo en diálogo íntimo con el Caudillo. España necesita de sus rebotados y al que le moleste que se vaya a Valença, donde hay más rojigualdas por metro cuadrado que las que puede haber en Segovia. No se juega con el corazón, como bien saben los de la furia y la testosterona, sino con indiferencia, como de prestado, con un mazo en un pie y el derecho de autodeterminación en el otro. La venganza de los pueblos, afortunadamente, tiene maneras muy peculiares de expresarse.







Grandes momentos Gore.
http://contranja.wordpress.com/2010/06/16/grandes-momentos-del-nj-mandarin-gore/
Escrito el 16.06.10 a las 7:01