Caminar sobre las nieves (I)

Hace dos años pisé la nieve por primera vez con botas reglamentarias con la misma dimensión histórica con la que Armstrong pisó la Luna. Fue en la estación de San Isidro y me llevó allí un grupo experto, que después de calzarme y subirme a los esquís me aparcó en una especie de guardería a la que llamaban pista verde.

Caminar sobre las nieves (I), en FronteraD