Horror en el ultramarinos

Probablemente no haya en España un lugar en el que se refleje tan bien el espíritu cainita de las amas de casa como los supermercados. Ya dijo en su momento mi amigo Montano que las amas de casa de los ochenta fueron las primeras friquis, y que fue Almodóvar el visionario encargado de recoger esa impresión, alimentar la hilarante fatuidad de su desdicha y elevar todo ello al cine a través de un par de películas.

Un viejo artículo que recupero esta semana para FronteraD