Caixas
En los próximos meses va a haber en Galicia pocos espectáculos más productivos que la fusión de las caixas. Puede incluso que lo note el turismo. En el sur lo único que se pudo ver fue una comilona: Vigo se tragó a Pontevedra y Ourense y lo que se hizo fue presentarse todo de una manera aseada. Galicia es una tierra de tantas en la que se miran mucho los lindes y donde los hermanos se separan al morir los padres por diez metros de finca. En la A-9 hay un aeropuerto por cada cincuenta kilómetros, casi tantos como áreas de servicio, y Pontevedra y Vigo llevan doscientos años peleadas por la capitalidad de provincia. Que esta filosofía tan sui generis no desemboque en mayorías consecutivas y aplastantes del nacionalismo gallego es para hacérselo mirar; el nacionalismo, no el pueblo. Ahora los directivos de Caixa Galicia y Caixanova van a tener que manejar con destreza ante la opinión pública el sentido peyorativo al que dijo referirse Rosa Díez: el gallego del que no se sabe si se le está subiendo o si se le está bajando; de eso va a depender el éxito. Y por muchos números, volumen de negocio, estrategias, oficinas, créditos y pactos llevados al límite que le pongan, esto va a ser lo que lleva siendo toda la vida de dios: disputas por un trozo de leira.






“Galicia es una tierra de tantas en la que se miran mucho los lindes y donde los hermanos se separan al morir los padres por diez metros de finca.”
Esto está mal construido,chaval, parece que los padres mueren por diez metros de finca; hay que construrilo así: “Galicia es una tierra donde, por diez metros de finca, los hermanos se separan al morir los padres”. No sé que va a ser de ti cuando yo, por diez metros de polla, me muera.
Escrito el 5.04.10 a las 10:45