Vida de periodista

Este extracto de una carta de Stella Gibbons a su editor en los años treinta que me envía Txani Rodríguez:

“La vida de una periodista es pobre, desagradable, embrutecedora y corta. Y así es su estilo. Tú, que adoras la encantadora limpieza de cada frase formal y brillante, comprenderás la magnitud de la empresa a la que me enfrenté cuando -después de malgastar diez años de mi vida como periodista, aprendiendo a decir lo que exactamente quería decir en frases cortas-, descubrí que debía aprender, si pretendía acercarme a la literatura y recibir críticas favorables, a escribir como si no estuviera muy segura de lo que quería decir pero estuviera encantada de decir exactamente lo mismo en frases tan largas como me fuera posible”.