Telmo Martín

El viernes por la noche setenta periodistas de Pontevedra se reunieron en su cena anual de confraternización y pelotazo para celebrar a su patrón. Unas horas antes el PP envió a radios, televisiones y periódicos un vídeo en el que Telmo Martín decía: “Los medios son unos hijos de puta”. Hombre, se han visto campañas de imagen mejores. El PP ha dicho que aquello era una conversación informal, que no es que apareciese Martín felicitando el patrón a los periodistas sentado en un sofá con la foto de la familia y una bandera de España. A mí ya digo que no me molesta. Yo me retiraré a cultivar amapolas en Afganistán el día que un político me diga que soy lo mejor que le pasó en la vida. Lo que sí me irrita un poco es la frialdad de Martín pidiendo disculpas. Tuvo poquita ambición. Lo normal hubiera sido decir, qué sé yo, que se estaba refiriendo a los medios del Barça, que no la dejan tocar, o a los medios de rescate de Haití. Porque el insulto, a estas alturas, es innegociable. Al fin y al cabo hoy en día si estás en el PP y no llamas a alguien “hijo de puta” delante de las cámaras no eres nadie. Los ‘populares’, por decirlo de otra manera, han decidido encarar las Generales 2012 volcados en la doctrina chanante, que se resume en el estribillo de Joaquín Reyes Ernesto Sevilla: “Hijo de puta hay que decirlo más”.