No saben lo que no saben
«(…) Internet es un instrumento maravilloso. Es, claramente, el sistema de distribución de información del futuro, pero hasta ahora no distribuye mucha información de primera generación. Más bien, absorbe el reporterismo de las grandes publicaciones, contribuyendo poco, repitiendo mucho e inundándonos de comentarios. Los lectores reciben las noticias de agregadores y abandonan su punto de origen: los periódicos. En pocas palabras, el parásito está matando, poco a poco, el huésped.
Está muy bien recibir información gratis y también que muchas más personas tengan acceso a los nuevos medios. Es cierto que mientras algunos de los comentarios de Internet -como sucede siempre con los trabajos sin editar y sin comprobar- son ideología rampante, ridículamente inexactos y en ocasiones infantiles, algunos son bastante buenos, incluso originales. No estoy blandiendo un argumento ludita (el que ve la tecnología como una amenaza para el ser humano) contra Internet y todo lo que ofrece, pero, por democrática e independiente que sea, no se encuentra uno con blogueros o los llamados ‘periodistas ciudadanos’ en el Ayuntamiento, en los tribunales o en los bares donde se reúnen los policías. No se les ve cultivando y presionando a sus fuentes. No se les ve en instituciones que tengan que rendir cuentas a diario a los ciudadanos.
¿Por qué? Porque el periodismo de calidad es una profesión. Requiere compromiso pleno, diario, de hombres y mujeres formados que vuelven una y otra vez a las mismas fuentes hasta que los mejores de ellos logran saber casi todo lo relacionado con la institución que cubren (…) El reporterismo moderno ha sido el más difícil y, de alguna manera, el trabajo más gratificante que he tenido. Me preocupa que alguien, en cualquier lugar, crea que instituciones tan aisladas y egocéntricas como departamentos policiales, sistemas educativos, legislativos y ejecutivos puedan ser sometidas a ese control por aficionados sin compensación y sin formación. ¿Les va a preocupar mentir y ocultar información a estos aficionados? No saben lo que no saben, algo peligroso para cualquiera, y quienes comprendemos lo sutil y complejo que puede ser el buen reporterismo, su ignorancia, por sincera que sea, nos avergüenza. El propio término de ‘periodista ciudadano’ me suena casi orwelliano. Un vecino que escucha con atención y se preocupa por la gente es un buen vecino, no tiene nada que ver con un asistente social. De la misma manera que un vecino con una manguera de riego para el jardín y buenas intenciones no es un bombero. Pensar otra cosa es un insulto a los asistentes sociales y a los bomberos (…)».
David Simon ante la subcomisión de Comunicaciones, Tecnología e Internet del Senado de EE UU en mayo de 2009
Cuando los periodistas españoles dejéis de hacer prensa de declaraciones, los lectores españoles dejaremos de leer blogs. Por ahora, es más difícil encontrar una repregunta en El País que en cualquier página personal con comentarios habilitados.