Mi peor amigo
La primera vez me pasó en Benito Corbal, una calle del centro de Pontevedra. Lo recuerdo porque siempre saludo a la gente que no es y dejo de saludar a la que es, y al cabo de dos días alguien se acerca a mi madre y le dice que su hijo es un chulo o camina drogado o algo aún peor: saluda cuando le conviene.

