“¿Que a qué sabía?”

«Llegamos cerca de la frontera de Malawi, que es donde tenían el cuartel general. Comíamos lo que pillábamos. Si parábamos en una de sus bases mataban a alguna gallina y nos la daban. Ellos se buscaban cosas solos, comían cosas tremendas. Ratas lo que más. Cogían una, le sacaban el ‘traje’ y la ponían a la brasa. Yo un día fui con uno a buscar algo que llevarnos a la boca y ametralló a un mono: le quitaron la piel, lo echaron el fuego y lo comimos. ¿Que a qué sabía? Pues a mí me pareció un poco dulce».
Joder, qué aventura. Enhorabuena al redactor de la crónica y también, por supuesto, a esos marineros que vivieron para contarlo… Como vivimos en un mundo “civilizado” no nos damos cuenta de que a apenas unas horas de avión o unas jornadas de barco pueden suceder unas aventuras (y desventuras) propias de Salgari o Julio Verne