Caligrafía

En la vida del hombre moderno hay al menos tres fechas que no podrá olvidar nunca: su nacimiento, el cumpleaños de su primer hijo (si cuadra en fecha redonda) y la mañana en la que se presenta delante de un folio, con la arrogancia de quien ya doma al tigre, y olvida escribir. Yo fui alguien que siempre trató de escribir como Umbral dijo que había que hacerlo: como se mea, y a veces, de tan limpio, hasta transparente. Renuncié a la ortodoxa caligrafía del cuaderno Rubio, que siempre detesté porque aquel tipo de letra lo interpreté pronto como monjil y afectado, casi polvoriento. Aplasté las puntas de los lápices en folios cuadriculados, me senté en mi cuarto a despiezar la vida con la lengua fuera en una esquina de la boca, en pose sensacional, y luego recibí el primer ordenador, el primer móvil y empecé a cavar, casi de memoria, la tumba de la letra de aquellos años. La tortuosa escritura de signos marcianos que había despiojado con el tiempo hasta convertirla en algo pasional, aseado y legible desapareció en algún hueco del teclado. Me tembló el pulso delante del papel, como el yonqui al que le empiezan a faltar venas. Olvidé escribir en un proceso degradante en el que abordaba a mis compañeros del periódico con la libreta en la mano, tal que un pedigüeño, para pedirles por favor que me dijeran qué había escrito yo allí, y si entendían algo, y en caso de que lo entendiesen si me lo podían traducir a un idioma convencional. Olvidé escribir aporreando el teclado como si fuese Jerry Lee Lewis haciando rodar la great ball of fire. Olvidé escribir por algo entre la necedad y la pereza, como el hombre que pasa un siglo tumbado y regresa andando como los monos: la fascinante involución de las nuevas tecnologías.






Buenísimo. Una ovación desde aquí.
“Aplasté las puntas de los lápices en folios cuadriculados, me senté en mi cuarto a despiezar la vida con la lengua fuera en una esquina de la boca, en pose sensacional…”
——–
¿Cómo ves lo de esta noche?
Ay, si nos dejasen a Zidane sólo un ratito en el campo… sería maravilloso.
Creo que con la derrota ayer del Barça, ha vuelto el fulgor de las noches europeas.
Escrito el 21.10.09 a las 12:08