Yo maté mucho (pero me mataron más)

En 1967 Anthony Seffen, estrella del spaguetti western, echaba las tripas por la boca tras pasar varias horas rodando al sol en el desierto almeriense. Padecía un problema respiratorio que no contaba a nadie por temor a que le causara problemas en su carrera, pero aquella tarde se encontró con Eduardo Fajardo y tuvo que decírselo para pedirle ayuda. Como quiera que Seffen no le chistaba al director, tuvo que ir Fajardo al jefe y anunciarle que no podía seguir por hoy.
-¿Por qué, Fajardo?
-Porque no me sale de los cojones. Y además tengo almorranas y no puedo ni rozar la silla del caballo.
*****
Una cortesía de Nacho Mirás
*****
Una cortesía de Arcadi Espada





