En plena expansión galáctica, durante aquellos pocos meses en los que el florentinato alcanzó su mayor esplendor para derrumbarse a la misma velocidad, radiaban exaltados los micrófonos patrios una visita del Valladolid al Bernabéu: “Figo se la deja a Zidane, Zidane a Roberto, se apoya con Raúl, Raúl con Beckham y la pide Ronaldo, ¡y dicen los críticos que quién defiende aquí: pues el Valladolid, quién va a defender!”. En marzo se descubrió el pastel: el balón no aseguraba ni la victoria ni el buen fútbol, y los nombres en las camisetas daban más miedo en las tiendas, con la etiqueta del precio colgando, que en el campo. La trituradora de la Historia fue despiezando aquel equipo hasta dejarlo en el hueso, que era Raúl. Moribundo respira el Barça, maniatado dicen por el perezoso capricho de sus estrellas: vano juicio. A diferencia del Madrid, que era un equipo de individualismos al que se le ordeñó una Champions, el Barcelona muere de éxito por ser demasiado equipo, mareado por su fórmula y víctima de ese cáncer que se ha instalado en el fútbol propalado por los oscuros poderes (el ‘relañismo’, mismamente) ayudados por el figurín de pajarita extravagante encargado de detectar el mal y encimarlo: Andrés Montes y su tiqui taca. Agosta el Barça, que desplegó en Old Trafford la quintaesencia de su fútbol: barroco y muermo, moviendo el balón de un lado a otro como una vaca movería el rabo. Sin Messi el equipo hubiera sido el espanto. Pases, pases y pases: una abundancia de pases que persigue hipnotizar al rival hasta tumbarlo con alguna pared milagrosa o una incorporación letal: he ahí el tiqui taca, adoptado con ruido por una selección española necesitada de una innovadora fórmula para fracasar. Ojalá, piensa uno, el fin del Barça sirva para desterrar el tiqui taca de la Liga y menear la banderilla de un fútbol diferente (transiciones de vértigo y primoroso en lo físico) capaz de hacer estallar a las defensas en lugar de dormirlas.
Hola.
Me ha gustado lo que has ido dejando por fansdelmadrid.
¿madridista entonces?
Un saludo.